Hola compañeros,
Quisiera contestar tanto al post de Quadsnow sobre Circulación Sostenible como al de ANUQ, sobre Restricción Total en Castilla La Mancha, pues en el fondo se trata el mismo tema y ambas respuestas serían incompletas por separado y repetitivas en todo caso, de manera que además baste leerla sólo en uno de ambos posts.
Advierto asimismo de la extensión de este mensaje para quien sea sólo de frases cortas y parco en palabras

Ante todo mi respeto a Juanjo que desde luego se ha parado a pensar, a argumentar y a escribir, e igualmente a la gente de ANUQ por su incansable lucha e inquebrantable ánimo.
Ahora bien, una vez leído los textos se me hace inevitable hacer las siguientes observaciones:
- El enduro y su práctica poco tiene que ver con el verdadero problema: la circulación por vías públicas con vehículos legales.
- Los quads, como cualquier otro vehículo legal ya cuenta con la correspondiente regulación legal, licencias, permisos, impuestos, etc., de manera que no tiene sentido hablar ni de regulaciones adicionales ni de licencias adicionales, ni de censos ni nada por el estilo. Plantear pagos o “sobornos” al sistema para admitir lo ya admitido es agachar la cabeza ante la mafia del barrio.
- La caza no es comparable en lo más mínimo con la circulación a pesar de que ya he visto que se recurre a este ejemplo repetidamente. Para empezar la caza no se ejerce en las vías públicas y para acabar, la conducción de vehículos no requiere de la muerte de seres vivos para tener sentido.
Ahora centrémonos y no comparemos, pues las motos están equiparadas a los coches, tanto en lo referente a las vías por las que transitan como por las limitaciones de velocidad y demás aspectos normativos. El gran problema es el del quad (deportivo y ATV) y nos guste o no es nuestra lucha, no la de nadie más, y esperar que los demás solucionen la situación es cuanto menos de ingenuos.
Para aquellos que aún no se explican el por qué de la persecución del quad, y para no entrar en detalles, digamos que este vehículo es un tractor que se escapó de los sembrados y se coló en las vías públicas de los políticos (no del pueblo) creándole no pocos quebraderos de cabeza y quejas de vecinos (votantes); y claro una vez allí, es difícil devolverlo al redil, de ahí el montón de parches normativos, de homologación, de impuestos, etc. que se han ido sucediendo desde que se convirtio en el más conocido “vehículo especial sin pirulo”. A nadie le gusta ver como por las calles circulan tanques por mucho que se les pongan tacos de goma a las orugas...
Por otro lado, queridos demócratas, se supone que el poder lo tiene el pueblo que elige a sus representantes, quienes llevan a cabo lo que la propia sociedad demanda ¿entonces por qué quejarse, acaso no los estáis votando?... Tal vez habría que empezar a admitir que se han quedado con nosotros, que lo de las autonomías no era para gestionarnos mejor, sino para blindar el feudo de cada tirano local, que sólo lleva a gasto, descontrol y desigualdad a nivel nacional.
Bien, si a estas alturas se es lo suficientemente maduro para admitir los hechos sin tener que descalificarme por escribir lo que escribo, será el momento de, o bien cambiar las reglas del juego, o bien jugar mejor con ellas, y en esto último nos lo están poniendo digamos que fácil, desde luego pistas no faltan:
Basta ver las noticias, ver los anuncios, las etiquetas de casi cualquier producto, las motivaciones de leyes aprobadas últimamente, etc., etc.: el medio ambiente es lo que se lleva, el CO2 es lo peor...
Aquí hay que hacer un inciso para decir que evidentemente es sólo hipocresía pues se dice que un vehículo eléctrico es lo deseable cuando la electricidad para recargarlo sale de centrales eléctricas que son el azote del medio ambiente, y al mismo tiempo que se promueve el ahorro de electricidad hasta el punto de que debemos apagar la tele con el interruptor para que el modo stand-by no sea el culpable del cambio climático. O se impone la TDT con el gasto de Megavatios en repetidores de señal cuando con un solo satélite de consumo casi despreciable se tendría más capacidad, mayor calidad y por supuesto mejor cobertura. Del mismo modo se pone en el cadalso a un puñado de quads cuando el territorio nacional está literalmente arrasado por la agricultura... sí, esta es la realidad, echad un vistazo en el Google Earth... ¿a qué se refieren con el acceso al monte si España parece un tablero de ajedrez con millones de casillas? Y al fin y al cabo los caminos ya estaban ahí hace siglos, no se está restando suelo al campo. O ¿para qué quieren los caminos tan bien conservados si nadie puede pisarlos?... en fin, creo que no hace falta ahondar.
A lo que iba, nuestro “tractor” tiene ruedas agresivas, consume a lo bestia, nos destroza los oídos, arrastra los neumáticos al no tener diferencial trasero, posee una dirección ineficiente (sobre todo sin asistida), presenta señalización posterior lumínica insuficiente (al menos en los de piloto central único), estorba en las autopistas (cuadriciclos limitados a 70 Km/h), etc., etc. y esto NO VENDE, esto no es defendible.
Así que seamos listos; lo defendible, lo deseable y lo demandado puede ser un vehículo con ruedas mixtas, de muy bajo consumo o movido por sistemas más ecológicos (inyección electrónica, híbridos, eléctricos, de pila de combustible, de hidrógeno...), silencioso, con diferenciales en ambos ejes, con tracción integral para mayor agarre y seguridad, con dirección apta para todos y segura (asistida), con ópticas completas y eficientes (led, xenón, marcha atrás, doble piloto, antiniebla, etc.) para ver y hacernos ver, adaptable a todas las vías (con velocidades equiparadas a los turismos), diseño exclusivo para 2 personas que es la media de ocupación de los coches (optimizando los desplazamientos), dimensiones reducidas para optimizar el estacionamiento y el acceso a los núcleos urbanos, peso comedido, y mucho, mucho más...
Ahora llámale “vehículo verde personal” o como mejor te parezca y crea, demanda una nueva normativa (homologación) para su nacimiento social y su implantación y regulación ventajosa para el acceso al medio natural, la circulación urbana, la movilidad de discapacitados, etc.
Bien, pues ¿acaso no está claro?, hemos reinventado, o mejor dicho, evolucionado al quad, acabando a la vez con su maldición. Los usuarios lo agradeceremos pues al parecer nadie quiere un quad ruidoso, que le cuesta girar, que chupa combustible como un poseso y demás; los fabricantes tendrán un nuevo nicho de negocio emergente; y los políticos tendrán algo que promocionar para apuntarse méritos y recaudar votos.
Y ahora rematemos al malévolo y viejo quad, facilitemos su “extinción” promoviendo una normativa para ello, de manera que puedan adherirse a la nueva homologación con modificaciones o kits, todo ello pautado a lo largo de algunos años para conseguir una transición gradual y efectiva antes de su prohibición definitiva (que lo están deseando), y garantizando la disponibilidad de estos elementos para la adaptación o su asimilación a “vehículos clásicos” en caso contrario. O sea que además se fomenta la industria de los repuestos y los puestos de trabajo que lleva aparejados...
Todo tiene un precio, evidentemente, y desde luego yo diría que el de este nuevo quad si valdría los 18.000 euros o más que actualmente se piden por un vehículo con chasis diseñado en los 90, con un motor de motocicleta y una mecánica digna del peor de los motocarros de los 70.
Desde luego lo que no se puede es tratar con los políticos para decirles que nuestro vehículo efectivamente es dañino pero lo será un poco menos con un par de cosillas como son cambiar neumáticos y escapes, pues el mensaje es claro: somos malos pero podemos ser un poco menos malos; cuando el mensaje podría ser: tenemos lo mejor, la solución, lo ideal y además podemos hacer mejores a los que no lo son tanto, y encima aportamos voluntariamente y gratis lo que haga falta para esta iniciativa, apoyando a la Administración en esta apuesta, de compromiso por el progreso, el futuro y la sostenibilidad.
En esta supuesta democracia, plagada de tiranos y capos locales es mejor tener a la administración a favor pues juegan muy sucio y son ellos los que dictan las reglas.
¿Qué disparates digo, no?... dirá más de uno. Vale, pues sentémonos a esperar, y disfrutemos del espectáculo de ver como se vuelven a forrar los de siempre implantando el coche eléctrico, un recién llegado que ya empieza a aparecer en leyes y a apoyarse oficialmente, y ver como agoniza el quad; o pataleemos hasta perder el sentido y la dignidad, al menos sucumbiremos luchando si esto sirve de consuelo.
Acabaré recordando no obstante que esto es sólo mi opinión y al mismo tiempo mi aportación con la mejor intención. Me apasiona el quad y en general la naturaleza y su disfrute sobre un vehículo a motor que de la máxima sensación de libertad.
Un saludo a todos,
Jose.