Yo lo he hecho durante muchos años en distintos grupos de gente, con amigos, en el trabajo... suele ser muy divertido por el efecto sorpresa, ya que en grupos grandes de gente no es dirigido. Consiste en entregar un regalo para tu amigo invisible que se mete en un saco, cesta, caja... y como cada uno de los asistentes lleva un regalo, nadie se queda sin, habrán tantos regalos como personas en la cena. Ahora eso sí, en algunas ocasiones en las que la gente no se lo curra, los regalitos son un poco fiascos, hay que comprar cosas si no caras, muy divertidas, son detalles o chorraditas que hacen gracia.
Yo voto por ello, total, no hay que gastarse mucha pasta y puede dar mucho juego.