Si te gustan los paseos por pistas forestales pero el manillar de un quad no te parece suficientemente seguro y además te gusta ir acompañado, quizás necesites un buggie para hacer realidad tus necesidades a costa de una estructura tubular cerrada y unos asientos tipo baket que te harán sentir piloto de rallys pero sin la potencia fulgurante de las máquinas de competición.
G - Kart 2 plazas - El placer de rodar en compañía
En la actualidad, los buggies vuelven a estar de moda. Y no han sido pocas las marcas que se han apuntado a este nuevo fenómeno que está consiguiendo adeptos a pasos agigantados.El buggie es un vehículo de estructura tubular cerrada y con un planteamiento similar al de un coche, pues consta de 4 ruedas y se conduce con volante, aunque con particularidades propias que lo hacen muy interesante. Entre ellas, la posibilidad de matricularlo con placa blanca como si de un coche normal se tratara y gozando de todas sus ventajas aunque bien es cierto que su terreno favorito son los caminos y pistas de tierra, no haciendo ascos al asfalto y las labores cotidianas de cada día pero no siendo lo más indicado para este acometido pues su conducción es algo “especial” para desenvolverse con total soltura. Por otro lado, y tal como os presentamos en este artículo, el G-Kart 150 está construido y pensado para llevar a 2 personas, lo que hará que podamos disfrutar de esta afición en compañía.El G-Kart consta de un chasis de acero tubular al que se dota de un motor de 150cc alojado en la parte trasera del vehículo. La estructura es completamente cerrada para proteger la integridad de sus ocupantes y los dos asientos disponibles son tipo baket para evitar movimientos indeseados del cuerpo junto con la combinación de sus cinturones de seguridad, unos arneses que te dejan totalmente clavado a tu puesto de conducción o acompañante. El uso del casco no es por tanto obligatorio aunque sí aconsejable por aquello de que más vale prevenir que curar. Mientras que el acompañante aparece como un mero espectador de todo lo que acontezca en su entorno, el piloto es quien se lleva todas las atenciones y podrá disfrutar de una conducción muy divertida a los mandos de este buggie.El asiento consta de guias de desplazamiento para poder ajustarlo a la medida de cada usuario y junto con la llave de contacto encontramos multitud de interruptores que sirven para accionar las luces, intermitencias, etc, aunque quizás hubiera sido más práctico acogerlo todo en una piña junto al volante si bien es cierto que le hubiera quitado algo de encanto en su visión off-road. A los pies del piloto, tan sólo dos pedales que indican claramente “STOP” y “GO”, no dejando lugar a segundas interpretaciones de cómo se conduce este buggie pues es automático.
El motor es un 4 tiempos de 4 válvulas refrigerado por agua con cambio automático al que se le ha equipado la marcha atrás. Su accionamiento es muy simple a traves de una palanca situada en la parte derecha junto con la del freno de estacionamiento. Una de las curiosidades apreciables a simple vista es su transmisión final por cadena dentada como si de un quad o una moto se tratase aunque aquí se ha jugado con la baza de montar dos cadenas en paralelo para asegurar su fiabilidad con el paso de los kilómetros. El sistema se monta sobre un eje rígido trasero que hará girar sendas ruedas de xxxx de idénticas medidas a las de la mayoría de quads mientras que en la parte delantera sus medidas son de xxxxx. Por su parte, en el tren delantero se monta un conjunto de amortiguadores de xxxxxx sobre trapecios simples y otros dos para la parte trasera que deja todo el motor y el subchasis de forma basculante sobre el propio chasis. Los frenos están constituidos por dos discos delanteros con pinzas de simple pistón por uno trasero montado sobre el eje que también es de una pinza con simple pistón.
Por último, sobre el motor encontramos anclado al mismo chasis una práctica cesta metálica para llevar nuestro equipaje mientas que dentro de la cabina metálica, sus retrovisores recuerdan que estamos casi dentro de un coche.
Sobre la marcha: sin duda, conducir un buggie por pistas de tierra es una gozada y si es en compañía, mejor que mejor. El arranque es eléctrico, accionable desde la llave y su puesta en marcha se efectua con suma facilidad. Al principio, cuesta pillarle el tranquillo a eso de frenar con el pie izquierdo y se tiende a bloquear los frenos en más de una ocasión hasta que te acostumbras pero esto es cuestión de pocos minutos. El G-Kart se muestra como un buggie rutero, ya que con sus 150cc tenemos más que suficiente para ir a cualquier parte que nos propongamos pero tampoco permiten excesos, es decir, que podemos incluso emular a los pilotos de rallies tomando curvas cruzadas pero para ello es necesario provocar esas derrapadas, que no se consiguen a golpe de gas sino con continuos contravolantes, siendo muy divertido en cuanto lo tienes por la mano.
El G-Kart está indicado para rutear por pistas lisas y sus amotiguadores dan la comodidad justa para que tus riñones no salgan muy resentidos de la aventura y siendo éste un elemento mejorable en favor de un mayor confort de marcha mientras que los frenos muestran un tacto y una respuesta correctos para las prestaciones del vehículo. Debido a su cilindrada, si nos movemos con acompañante, es mejor tener claro las limitaciones de su cilindrada y no intentar salvar grandes inclinaciones en subida sin haber cogido antes un poco de inercia, cosa que era totalmente predecible y dando por sentado que llaneando es donde mejor nos lo vamos a pasar y sobre todo, si el firme está en buenas condiciones, porque el eje rígido trasero también marca unos límites propios al más puro estilo de los quads deportivos, intentando no dejar nunca que la zona de la transmisión llegue a tocar el suelo pues podría dejarnos atascados, aunque para ello también tenemos una práctica marcha atrás que nos sacará del apuro.
Conclusiones: si quieres disfrutar de la montaña en compañía, el buggie te ofrece una gran solución por un precio bastante asequible. Además, se trata de un vehículo muy versátil, siendo el propio usuario quien determine las limitaciones de este vehículo. Su principal baza son los caminos pero no le hará ascos a ser utilizado para ir a hacer la compra o para los pequeños desplazamientos del momento. El G-Kart 150 goza de unas prestaciones apropiadas para iniciarse con este tipo de vehículos y el acabado es correcto, destacando sobre todo, la capacidad de diversión con la que nos vamos a encontrar.
| FICHA TÉCNICA (G-KART WR 150) | |
|---|---|
| Motor | 1 cilindro / 4 Tiempos / Transversal |
| Cilindrada | 149,1 cc. |
| POTENCIA MÁX. (SEGÚN FABRICANTE) |
9,8 cv |
| REFRIGERACIÓN | Aire forzado / aceite |
| DISTRIBUCIÓN | - |
| ENCENDIDO | Electrónico |
| ARRANQUE | Eléctrico |
| ALIMENTACIÓN | Carburador |
| ESTÁRTER | - |
| TRANSMISIÓN | |
| EMBRAGUE | Automático |
| CAJA DE CAMBIOS | Automática |
| MARCHA ATRÁS | Sí |
| REDUCTORA | No |
| TIPO DE TRACCIÓN | Trasera |
| TRANSMISIÓN SECUNDARIA | Por cadena |
| CICLO | |
| BASTIDOR / MATERIAL | Tubular de acero |
| SUSPENSIÓN DELANTERA / TRASERA | Independiente con doble trapecio con amortiguadores ajustables en precarga / Brazos basculantes, doble amortiguador, regulable en precarga |
| RECORRIDO DELANTERO / TRASERO | - |
| FRENO DELATERO / TRASERO | 2 discos con pinza de pistón simple y latiguillos de goma / 1 disco con pinza de pistón simple y latiguillo de goma |
| NEUMÁTICOS DELANTEROS / TRASEROS | - |
| DIMENSIONES Y PESO | |
| LARGO X ANCHO X ALTO | 2.215 x 1.480 x 1.365 mm |
| DISTANCIA ENTRE EJES | 1.510 mm |
| ALTURA DEL ASIENTO | - |
| DISTANCIA MÍNIMA AL SUELO | - |
| PESO DECLARADO | 240 Kg |
| EQUIPAMIENTO | |
| INSTRUMENTACIÓN | - |
| DEPÓSITO DE COMBUSTIBLE | 7 litros |
| FRENO DE ESTACIONAMIENTO | Sí |
| LLAVE DE PASO DEPÓSITO | - |
| COLORES DISPONIBLES | Rojo |
| GARANTÍA PIEZAS Y MANO DE OBRA | 2 años |
| PRECIO | - |












































































